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Desafiante en todo sentido. Así es como describe el enólogo Max Weinlaub la vendimia de este año. Con una gran inestabilidad climática y temperaturas extremas, los equipos agrícola y enológico de Viña Maipo debieron estar atentos, adelantándose a las azarosas condiciones del año.

En términos generales, la cosecha 2017 fue demandante para enólogos y encargados agrícolas de las distintas viñas a lo largo del territorio chileno. Tras haber vivido las consecuencias del fenómeno de El Niño el año anterior, se pronosticaba ya una gran inestabilidad climática para este ejercicio, marcado especialmente por temperaturas extremadamente bajas en invierno, y muy altas durante los meses de verano.

Según cuenta el enólogo jefe de Viña Maipo Max Weinlaub, a lo largo del Valle Central de Chile se vivió un prolongado y frío invierno, acompañado de precipitaciones muy intensas y concentradas en unos pocos eventos.

En primavera, y a lo largo de gran parte del territorio, se registraron numerosas heladas, con temperaturas extremadamente bajas y que persistieron por varios días. Como resultado, hubo una disminución importante en los rendimientos, especialmente de aquellas variedades de brotación temprana, como son el Chardonnay y el Pinot Noir, pero también afectando a otras cepas. A nivel general, los rendimientos fueron un 20% inferior a lo proyectado para este año.

A partir de octubre, los días de altas temperaturas se hicieron cada vez más habituales, persistiendo el calor incluso durante la noche, condición que se mantuvo hasta mediados de marzo. La menor cantidad de uva o carga por parra, sumado a un ambiente más seco y caluroso, provocó que la maduración de variedades blancas y tintas se adelantara, incluso en un mes, respecto a un año normal.

“Fue muy importante estar atento a las cambiantes condiciones del año, a las señales en las parras y, finalmente, cosechar en el momento óptimo, de tal modo que los aromas y sabores de las uvas se preservaran frescos, evitando que los vinos se volvieran sobremaduros, alcohólicos y faltos de acidez”, explica Max.

No obstante las desafiantes condiciones del año, la sanidad de las uvas fue óptima. Gracias a las altas temperaturas durante el periodo de madurez, la humedad ambiental en los viñedos fue baja, impidiendo así la aparición de enfermedades fungosas.

 

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En el viñedo Quinta de Maipo -ubicado en el sector denominado Maipo Alto, a 45 minutos al sur-oeste de Santiago, y de donde se obtienen los vinos de alta gama de la Viña- la cosecha comenzó a principios de marzo. La primera variedad en ser vendimiada fue el Malbec, continuando con el Cabernet Sauvignon, y luego con el Syrah durante el último tercio del mes. Las últimas uvas recolectadas fueron las destinadas a los Syrah ultra premium e ícono, Limited Edition y Alto Tajamar respectivamente.

Algunas de las labores culturales realizadas en el viñedo Quinta de Maipo durante el año fueron la poda a mediados de junio, así como deshoje, desbrote y ajustes de carga entre noviembre y diciembre. El riego fue manejado de manera precisa y permanente desde mediados de octubre y hasta fines de la cosecha.

“Debido a las altas temperaturas, este año el riego fue un aspecto que cobró especial relevancia, pues se debió reponer una mayor cantidad de agua al suelo para suplir la gran demanda de este recurso que tuvieron las parras”, puntualiza el enólogo. Aun cuando fue “un año desafiante en todo sentido”, Max considera que “se tomaron las decisiones correctas en cuanto a oportunidad de cosecha. Fuimos visionarios en la lectura de las condiciones de la temporada, adelantándonos en tomar las medidas necesarias para obtener la mejor calidad posible”.

En cuanto a las botellas de alta gama de este año, el enólogo espera vinos de gran calidad y expresivos de las particularidades del año. “Serán vinos con una acentuada personalidad frutal, con fruta madura pero no sobremadura, una balanceada acidez y taninos muy suaves, asegurando una agradable sensación en boca. Podrán percibirse notas a mora, grosella negra y ciruela fresca. La guarda en barricas deberá ser muy precisa, de manera de no opacar la expresión frutal y el sentido de origen de nuestros vinos”, describe Max, y concluye: “estos vinos serán el resultado de un gran esfuerzo y trabajo mancomunado entre los equipos agrícola y enológico de Viña Maipo”.

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Viña Maipo destaca en la prensa estadounidense VIÑA MAIPO OBTIENE EXTRAORDINARIOS PUNTAJES CON CADA UNO DE SUS VINOS JamesSuckling.com